Mientras te observo dormir no sé quién sos, sos un extraño al cuál me he entregado de manera completa, que me causó una sensación momentánea, encerrandome en un mundo de serotonina y dopamina. Aislándome del mundo en esas cuatro paredes, en la que voy creando formas a las grietas, sentada en el borde de la cama. No siento nada más, sé que estás acá, pero no te siento. Despierta, dime quién sos, y porque te he ofrecido tanto. Respóndeme, abrí los ojos, decime porqué siempre trato de calmar tu dolor, de apaciguar tus tristezas, si cuando salgo por esa puerta no hay un nosostros, decime porqué si soy yo la que necesita un refugio en dónde calmar todo eso que hace tanto daño y que no lo hablo con nadie más. Decime quién sos y porque trato de encajar a vos y a lo que sos. Porqué necesito que creas en mí, que creas en mí más que en nadie, que sepas que aunque se haga de día, te escogería una y mil veces, que no me alejaría de tu lado. Dime porque te toco de manera tan suave, como si sup...